Bicicleta, Barcelona, y el riesgo
30th September 2008
Últimamente, me estoy fijando en que se está volviendo cada vez más peligroso ir en bicicleta por Barcelona. Al contrario de lo que podría ser lo “normal”, que la ciudadanía se fuera acostumbrando a las bicicletas en la calle, está pasando lo contrario.
Una cosa curiosa, es que cada X tiempo sale por los periódicos que la urbana a multado a no sé cuantas bicicletas por incivismo. Y ojo, que eso está muy bien, pero, ¿a cuántos coches han multado por no respetar la distancia de 1′5 metros obligatoria entre tu vehículo y la bicicleta, que marca la misma normativa con la que multan las bicicletas? A ninguno, ¡seguro!
Últimamente, casi cada vez que cojo la bicicleta, me pasa algún vehículo casi rozándome la camiseta con el retrovisor. Y una cosa curiosa es que siempre son vehículos grandes. Furgonetas, 4×4, cochazos que no te los acabas… los pequeñitos, en su mayoría suelen respetar las distancias, a no ser que sean tuneados… que ahí casi que parece que se pican contigo. Valientes son los que se “pican” con una bicicleta con su coche. Unos machotes todos. Pero bueno, al fin y al cabo, el que se tunea el coche no es más que un palanganas lerdo, que intenta vacilar de algo que no tiene.
Otro caso curioso, fue el sábado por la noche. Iba tan tranquilamente por la diagonal, y tuve una especie de situación curiosa. Una chica, muy maja ella, todo sea dicho (aquí es donde me gustaría que fuera una gatita… eh eliiiii… eeeeeeh eeeeeeliiiiiiiii xDDDD) me pasaba a cada semáforo porque salía bastante antes de que se pusiera en verde, pero antes de llegar al siguiente semáforo la adelantaba.
Esto siempre me ha hecho preguntarme, si vas con prisas, y vas a tirar fuerte, entiendo que salgas antes (siempre que no vengan coches, claro) pero si luego vas a ir con un ritmo de dominguero en festivo tras una comilona (entiéndase de restaurante, que no self-service), ¿para qué coño tanta prisa en salir? Es como las típicas abuelitas, o enanas sudamericanas (inciso, no es un comentario racista, es simplemente que hay mucha sudamericana que lo hace, y son bajitas) que, estando tu en un semáforo, pierden el culo para ponerse delante de ti. Casi con los pies en la calzada, y con los autobuses que les lijan la cara, y todo, para estar delante y salir las primeras. ¡¡Pero es que das 4 pasos y ya las estás pasando!!
Vamos a ver mujer de dios, ¿acaso no te das cuenta, que con semejante cortedad de patas, y la largura de mis piernas, 2 pasos tuyos son como 1 mío? Si ando tranquilamente… iré más rápido que tu… ¡ENANA!
Pero a lo que iba antes de divagar, a esta chica mona que iba en su bicicleta, se le cayó la luz delantera (si, esa que ahora es obligatorio llevar y que si no lo haces te multan, porque es peligroso. Ahora, está claro, porque los otros 28 años que he ido con bicicleta sin luz delante no era peligroso…). Pues bien, un chico se percató y la avisó, pero ella no se dio cuenta. Yo frené, cogí la luz, y emprendí un sprint para cogerla, con el objetivo de devolverle a la pobre damisela, su luz perdida (pensándolo bien, parece que intentara ser su guía espiritual. “en paca niña que voy a ser tu luz”). Al principio, la cosa estaba cruda, porque me llevaba un semáforo de ventaja, y en la diagonal los cruces son largos (especialmente en esa zona), así que tiré fuerte, y poco a poco le fui ganando terreno. Las piernas las tenía cansadas, y poco a poco me iba fallando el aliento, pero el esfuerzo y mi espíritu de superación estaba ahí presente, y le fui recuperando aún más terreno, hasta tenerla cerca, y más cerca, y… (si, esta última parte sobraba, pero le da vidilla al asunto, ¿a que si? Reconoced que por un momento os habéis sentido como viendo una carrera). Total, que cuando llegamos a paseo de Gracia, la tenía muy a tiro, pero ella cruzó el paseo de Gracia, y a mi lado había un taxista que quería bajar paseo de gracia abajo… ¿y adivináis que pasó? Pues que como no podía ser de otra forma (de ahí el apunte de decir que era taxista), el taxista me vio, y aceleró bruscamente para cruzarse delante de mí y así pasar antes que yo, provocando lo que fue un frenazo en toda regla y casi un accidente por mi parte. El taxista, no iba a ser menos, y viendo lo cerca que estuve de darle un golpe, me miró con su mirada desafiante, que corto rápidamente para dárselas de rositas ante mi “¡¡pero serás pedazo de gilipollas subnormal!! ¿Es que no ves que el semáforo está verde energúmeno de mierda?”
A todo esto, el semáforo se me puso en rojo, y no pude cruzar, así que cuando se me puso en verde y salí, después de esquivar las grandes cantidades de gente y guiris que caminaban por el carril bici de 1 metro de ancho a rebosar de gente, reservado para bicicletas, en lugar de ir por la acera de 4 metros de ancho, reservada para peatones, completamente vacía ( cosa que también marca la nueva normativa para circular con bicicletas, con la cual te multan si no vas por la calzada en plena hora punta rodeado de coches asesinos y madres desesperadas porque su nene llega tarde a clase, pero no multan a los peatones que pasean por el carril bici) ¿por dónde iba? A sí, que ya la perdí de vista. Tiré un rato más, pero ya no la vi.
Total, que un subnormal, impidió que una pobre damisela inocente recuperara su luz delantera marca NewStar (aunque sosteniéndola en la mano no sé si le estoy haciendo un favor, porque semejante tocho es digno de estudio).
¿Y todo esto porque? Pues porque si conocéis a una chica morena y guapa, que el sábado a eso de las 8 perdió su luz delantera, me avisáis, que la tengo yo xD
P.D.: Aunque si la chica es guapa, no hace falta que perdiera su luz delantera para que me aviséis.
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